La XII Ruta Dorada de la Trufa vuelve a situar a la trufa negra de Soria en el centro de la escena gastronómica provincial. Un año más, restaurantes de distintos municipios se suman a este recorrido que celebra el producto, el territorio y la creatividad culinaria. En esta edición, el Virrey Palafox participa con una propuesta dulce que reivindica otra forma de entender la trufa: la costrada de mantequilla trufada.
Una costrada que pone la trufa en clave dulce
Este plato consiste en un pastel de mantequilla de Soria trufada, elaborado sobre una base de bizcocho ligero de claras y almendra. Una combinación en la que cada elemento tiene un papel muy definido: el bizcocho aporta ligereza y textura, la almendra profundidad y la mantequilla trufada actúa como hilo conductor.
La trufa se integra de forma sutil y equilibrada, sin estridencias, dejando que el aroma aparezca poco a poco y se mantenga en boca con elegancia.
El resultado es un postre bien definido, delicado y coherente, que demuestra que la trufa negra también puede brillar en el terreno del dulce cuando se trata con respeto y precisión.
XII Ruta Dorada de la Trufa: una experiencia gastronómica que conecta producto, territorio y cultura
La Ruta Dorada de la Trufa se ha consolidado, edición tras edición, como uno de los grandes acontecimientos gastronómicos de la provincia de Soria. En su duodécima edición, este recorrido vuelve a situar a la trufa negra como eje central de una propuesta que va mucho más allá de la mesa, invitando a descubrir el territorio desde una mirada gastronómica, cultural y paisajística.
A lo largo de todos los fines de semana de febrero, distintos municipios sorianos se suman a una ruta que pone en valor no solo el producto, sino también a quienes lo trabajan y lo interpretan: truficultores, cocineros y establecimientos comprometidos con la identidad gastronómica de la provincia. La trufa se convierte así en hilo conductor de una experiencia que une tradición, innovación y conocimiento.
Uno de los grandes atractivos de la Ruta Dorada es su carácter divulgativo. Los visitantes pueden participar en catas de trufa, aprender a reconocer sus aromas, identificar variedades y comprender por qué la Tuber melanosporum es considerada el diamante negro del bosque.
Actividades de todo tipo en torno a la trufa
Estas actividades se complementan con demostraciones culinarias y explicaciones de chefs locales que muestran, en directo, distintas formas de trabajar la trufa en cocina.
La ruta incluye también visitas guiadas a campos de trufas, donde es posible conocer de cerca el proceso de recolección tradicional con perros trufadores, una práctica ancestral que sigue viva en Soria. Estos recorridos permiten entender la estrecha relación entre la trufa, el paisaje y el saber hacer transmitido de generación en generación.
En el plano gastronómico, los restaurantes participantes ofrecen platos y menús especiales en los que la trufa negra se expresa desde múltiples registros: elaboraciones clásicas, propuestas creativas y también postres, ampliando el imaginario culinario en torno a este producto excepcional.
Todo ello convierte la Ruta Dorada de la Trufa en una experiencia completa, pensada para disfrutar sin prisas y con los cinco sentidos.
Sorteos y participación del público
La Ruta Dorada de la Trufa invita también a participar activamente a través del concurso ¡Vota la Tapa!
Cada semana se sortean packs de vino Silentium, de las Bodegas Castillejo de Robledo, entre quienes voten su tapa o plato favorito a través de la web oficial o la App de la Ruta Dorada de la Trufa. Una forma de convertir la experiencia gastronómica en un recorrido compartido.
Puedes votar por la costrada de mantequilla trufada del Virrey Palafox aquí