Como no podía ser de otra manera, el 29 de julio, día de Santa Marta, patrona de la hostelería, se celebró la entrega de los XI Premios Hosteleros 2025 de Asohtur, la Agrupación Soriana de Hostelería y Turismo. Este año, Asohtur quiso recordar con generosidad tres trayectorias que escriben la historia de este oficio en la provincia: el Virrey Palafox, Millán Maroto y el Restaurante Duque.
El acto, presentado por la periodista Sonia Maroto, comenzó siendo el escenario de una mudanza tranquila: Pablo Cabezón Cascante dijo adiós a la presidencia de Asohtur con esa mezcla de alivio y nostalgia que tienen los que se van sabiendo que han hecho lo que tocaba. Le pasó el testigo a Beatriz Martínez Pascual, Consejera Delegada del Virrey Palafox.
Los dos coincidieron en lo mismo: que estos premios no son un gesto, sino un mapa. Que señalan a quienes hacen que la hostelería no sea solo negocio, sino también cultura, economía, barrio, provincia. Y que el aplauso que se escucha una noche resume el esfuerzo de todo un año.
Beatriz Martínez Pascual: «Seguiremos luchando contra la intrusión en nuestra profesión«

El discurso completo de la nueva presidenta de Asohtur, Beatriz Martínez Pascual, es el siguiente:
Estimados compañeros, miembros de la Asociación de Hosteleros de Soria, autoridades, y amigos:
Es un verdadero honor para mí dirigirme a todos, como presidenta de Asohtur. Hoy comienzo este reto con un profundo sentido de responsabilidad y con muchas ganas de seguir avanzando en el trabajo que hemos venido realizando durante años para hacer de la hostelería en Soria un sector fuerte, unido y dinámico.
En primer lugar, quiero dedicar unas palabras de agradecimiento muy especiales a Pablo. Su dedicación y liderazgo durante los últimos años, especialmente en los tiempos más difíciles de la pandemia. Gracias, Pablo, por tu esfuerzo, por tu compromiso con el sector y por haber mantenido la unidad de nuestra asociación en momentos de gran incertidumbre. El trabajo que has realizado y seguirás realizando como miembro del comité, será, sin duda, una base sólida sobre la cual continuaremos construyendo.
También quiero extender mi agradecimiento al resto del comité ejecutivo, llevamos años trabajando en equipo y espero que así siga siendo. En especial a María Victoria Marco vicepresidenta, Toño Cedazo y Juan Carlos López, el trabajo conjunto de todos ellos ha permitido que nuestra Asociación sea hoy una de las principales referentes del sector hostelero en nuestra provincia.
Al mismo tiempo, quiero dar una calurosa bienvenida a los nuevos miembros del comité: Ángel Mayor Barranco como vocal de Alojamientos Turísticos, Jorge Jiménez García (Pub Airos) como vocal de Ocio Nocturno y Miguel Ángel Ramírez Belmonte en la categoría de varios. Su incorporación representa una nueva etapa llena de energía, ideas frescas y mucho potencial. Estoy segura de que juntos formaremos un equipo aún más fuerte, comprometido y dispuesto a seguir adelante con todos los desafíos que tenemos por delante.
Una de las prioridades será seguir colaborando estrechamente con las instituciones, tanto locales como regionales, para conseguir la desestacionalización de la actividad turística y hostelera. Trabajaremos para generar propuestas que favorezcan la creación de empleo y la atracción de turistas durante todo el año, lo que permitirá no solo aumentar el volumen de negocio, sino también ofrecer empleos estables a nuestros trabajadores.
ASOHTUR continuará impulsando iniciativas que mejoren las competencias del personal y eleven la calidad del servicio en la provincia. Necesitamos seguir luchando por una mayor profesionalización del sector, en la que todos nuestros trabajadores, sean reconocidos por la calidad de su labor.
Y por último, pero no menos importante, seguiremos luchando contra la intrusión en nuestra profesión. Es necesario proteger nuestros intereses y asegurar que quienes operan dentro del sector lo hagan cumpliendo con la normativa, sin que la competencia desleal perjudique la calidad y la sostenibilidad de nuestros negocios.
En definitiva, buscamos un sector fuerte, unido y con una visión clara hacia el futuro y para ello contamos con un equipo excepcional, con la colaboración de las instituciones, y con la fuerza de nuestra comunidad hostelera.
Gracias a todos por vuestra confianza. Sigamos trabajando juntos, con compromiso, pasión y profesionalismo, para seguir consolidando la hostelería de Soria como un sector de referencia.
Muchas gracias
Millán Maroto Cano: «Nos falta gente preparada«

Millán Maroto Cano recibió la Mención Especial “en reconocimiento a su sobresaliente trayectoria como pionero de la cocina micológica y su papel esencial en la evolución de la gastronomía soriana, elevando la cocina a un arte con alma”.
Fue precisamente Millán Maroto el protagonista de uno de los momentos más crudos del mediodía. Subió Millán Maroto al escenario, con la vida cocinada a fuego lento y la voz cargada de oficio. Su hija, Sonia Maroto, lo presentó con ternura de hija y respeto de colega. Pero lo que vino después no fue un discurso, fue una sacudida.
Millán no fue a dar las gracias, fue a decir verdades. A lo suyo: sin florituras y con esa puntería de quien lleva media vida viendo lo que otros no quieren mirar. “Nos falta gente preparada”, soltó, y en la sala se hizo ese silencio incómodo que aparece cuando alguien dice en voz alta lo que muchos prefieren callar. Habló de un socavón, no metafórico, sino real: un agujero en la formación, en los relevos, en la posibilidad misma de hacer una cocina de altura sin tirar de milagros diarios.
“No se está preparado para hacer un cierto nivel de cocina”, dijo. Y ahí no hablaba solo de técnica: hablaba de agobio, de agotamiento, de hosteleros que no encuentran manos ni tiempo, y de una provincia que podría estar brillando más si tuviera los recursos humanos a la altura del talento que ya hay.
No fue una queja, fue una obligación. Así lo dijo él mismo: “Tenía que venir”. Y vino a decir lo que duele pero también lo que empuja. Que aún hay tiempo. Que él ya ha bajado el telón de su carrera, pero que le gustaría, antes de irse del todo, ver cómo esta tierra suya —y nuestra— se convierte de verdad en lo que está llamada a ser: una referencia gastronómica. No por nostalgia, sino por justicia. Y por hambre, del bueno.
Armando García: « No es fácil continuar un proyecto familiar, pero en nuestro caso hemos logrado mantenerlo, actualizarlo y hacerlo evolucionar sin perder su esencia«

El Premio al Empresario Hostelero 2025 fue para nuestra familia, la familia Martínez Soto, del Virrey Palafox. Cincuenta años después de aquellas primeras Jornadas de la Matanza, que arrancaron con más intuición que marketing, el galardón no llega solo por la cocina. Llega por levantar un lugar que da de comer a estómagos, sí, pero también a la economía, a la cultura y al alma de un pueblo. Medio siglo haciendo de El Burgo algo más que un punto en el mapa.
Cuando Armando García y Félix Martínez Soto subieron a recoger el premio, no hubo alardes. Hubo una advertencia. “Nuestro sector está cambiando, señoras y señores, a gran velocidad”, dijo Armando García, director del Hotel II Virrey. Y sonó más a diagnóstico que a discurso. Porque sabe bien que el oficio no solo se aprende; se transforma, se ajusta, se resiste. Y que hay que correr sin perder el paso.
También tuvieron un momento para lo que de verdad sostiene todo: su gente. “Gracias por vuestra fuerza, por vuestra entrega y por permitirnos compartir este camino”. No se les quebró la voz, pero por poco. Porque a veces un premio dice menos que una mirada entre compañeros que llevan toda la vida al pie del fogón. Y ahí, en ese gesto mudo, estaba toda la historia.
El discurso completo de Armando García fue el siguiente:
Quiero comenzar agradeciendo sinceramente a la Asociación de Hosteleros de la Provincia de Soria, y en especial a su recién nombrada presidenta, por este reconocimiento. En nombre de toda la familia Martínez Soto y del equipo del Virrey Palafox, es un verdadero honor recibir este premio.
Este galardón es un reconocimiento a más de 50 años de trayectoria, al esfuerzo de toda una familia y a un legado que comenzó con los fundadores del Virrey. Quiero expresar especialmente mi gratitud personal a mi suegro, Gil Martínez Soto, por todo lo que ha enseñado sobre este oficio tan exigente que es la hostelería. Todo lo que enseña y lo mal que se explica.
Hoy estamos aquí no solo por el mérito de quienes fundaron el Virrey, sino también por algo igualmente valioso: el relevo generacional. Hace ya diez años que se dio ese paso en nuestro negocio. No es fácil continuar un proyecto familiar, pero en nuestro caso hemos logrado mantenerlo, actualizarlo y hacerlo evolucionar sin perder su esencia. Y eso tiene también mucho mérito.
Quiero también agradecer, de forma especial, a nuestras trabajadoras. La mayoría de nuestro equipo son mujeres, y nos sentimos muy afortunados de poder trabajar a su lado. Ellas, que hacen todo a la vez —y casi todo bien—, que se atreven a ser madres mientras sostienen un ritmo de trabajo incansable. Gracias por vuestra fuerza, por vuestra entrega y por permitirnos compartir este camino.
Pedir disculpas, también públicamente, a todas las familias que, como la mía, saben que este oficio nos roba tiempo con los nuestros. Esposos, hijos, hermanos… tantas veces sin atender como quisiéramos. La hostelería tiene muchas luces, pero también algunas renuncias.
Nuestro sector está cambiando a gran velocidad. Que seamos capaces de entender esos cambios, de adaptarnos a nuevos clientes, a nuevas formas de trabajar y personal diferente, pasa por algo fundamental: dignificar nuestro esfuerzo y nuestra profesión.
¡Viva la hostelería!
Muchas gracias.
Restaurante Duque, Premio Establecimiento Hostelero 2025

También hubo espacio para el futuro, que no siempre tiene cara de algoritmo o de TikTok. A veces el futuro son dos personas que vuelven a casa. Ángel Cortés y Laura Luna, tercera generación al frente del Restaurante Duque, en Medinaceli, fueron premiados por eso: por saber mirar hacia adelante sin darle la espalda a lo que importa. Han cogido el recetario de siempre y le han metido dentro la vanguardia, pero sin que se note la costura.
Después de foguearse en cocinas de postín —de esas donde los platos parecen esculturas y la presión es quirúrgica— regresaron a Soria no para replicar lo que vieron, sino para reinventar lo que tenían. Y lo hicieron bien. Tan bien que su proyecto ya no es solo un restaurante: es una brújula. Una forma de decirle al talento joven que sí, que hay sitio aquí, que se puede hacer cocina seria sin irse a ninguna parte.
Con ellos, el acto cerró un círculo perfecto: se homenajeó a quienes pusieron las primeras piedras, se dijo en voz alta lo que aún cojea, y se aplaudió a los que ya están construyendo el mañana. En el mismo escenario se juntaron la herencia, la urgencia y la esperanza. No es poca cosa.
Desde el Virrey Palafox celebramos estos reconocimientos como parte inseparable de nuestra biografía colectiva. A quienes ayer aplaudieron, a quienes ayer fueron homenajeados, gracias: porque esta provincia es también lo que ustedes sostienen con sus manos y su voluntad.

** ASOHTUR ha contado en la organización de estos premios con la colaboración y patrocinio del Ayuntamiento de Soria, Diputación Provincial de Soria, Caja Rural, Hipermercado E. Leclerc, Distribuciones Navalpotro, Seguros Adolfo Rejas, Malvasía, Comercial Hermanos Ortega, Seguros Félix Valero, Espora Gourmet, Comercial Hermanos Moreno, Frisoria, El Almacén de Pepe, Distribuciones Palacios, Comercial Andrés, Exclusivas Omeñaca, Ultus Innovation, Equipamientos García, Mahou-San Miguel, Maheso, Mabar y Círculo Amistad Numancia.